Y entonces de pronto, las miradas se tornaron ausentes y la vibra de los cuerpos dejó de sonar...
Aquella esencia que habitaba en la zona de confort, desfalleció...
Aquella cercanía habitual, dejó de funcionar...
Pero ¿cómo es posible?, si los cuerpos ausentes ya estaban...
De lejos ambos se percatan de su sombra, nunca había estado tan nítida y tan oscura a la vez...
Ella se va con él en su interior, Él se va con ella en su interior...Se configura la atroz persecución por recuperar cada cual su esencia, ésa que cada cual lleva en pedazos...
Termina pues la escena del idilio de antaño; termina pues la escena del sueño aquel forjado para un futuro inmediato; termina pues la presencia, la permanencia, la vida de ambos en un suspiro recíproco...
Ella y Él: No más de tu ausencia porque muero sin vos...
La Razón ajena de Él y de Ella: "Me dejo ir, para dejarte ir"
